Casa Propia Paraná
Una inmobiliaria que empezó con un 360° y terminó con una plataforma
Casa Propia Paraná es una inmobiliaria y desarrolladora. La relación arrancó con un encargo puntual — un recorrido 360° de uno de sus emprendimientos en pozo — y fue creciendo hacia algo mucho más amplio.
Lo que se fue sumando
Primero fue el 360° de Alameda 405: un edificio que todavía no existía y necesitaba venderse. El comprador entra, gira, recorre el departamento desde el celular. No es una app ni requiere casco — es una web que se comparte por WhatsApp.
Después vino el de Perón 62, el segundo edificio en pozo. Misma lógica, nuevo proyecto.
Más adelante construimos la landing institucional, pensada para mostrar la esencia de la inmobiliaria y dejarles una base que pudiera seguir creciendo. Para no duplicar trabajo, la landing redirige las búsquedas de propiedades hacia Pixel — el sistema que el cliente ya usaba para su catálogo. Nos integramos en lugar de reemplazar.
El tasador con IA
La iteración más reciente: un módulo donde un usuario sube información de su propiedad y obtiene una valuación automática, apoyada en una base de datos de propiedades comparables. Es una herramienta de captación que le da al visitante una primera respuesta sin tener que llamar a la inmobiliaria.
La decisión clave
No reemplazar lo que el cliente ya usaba, sino integrarse. Y construir incrementalmente: empezamos por un 360°, sumamos otro, después la landing, después el tasador. Cada bloque encastra con el anterior. Todo vive bajo el mismo dominio, todo conversa.
Lo que muestra
En un mismo proyecto conviven tres formatos: experiencias inmersivas en 360°, una interfaz web tradicional con integración a sistemas existentes, e inteligencia artificial aplicada. No es una sumatoria forzada — cada pieza resuelve algo distinto que la inmobiliaria fue necesitando a lo largo del tiempo.